Belleza consciente a partir de residuos
Belleza consciente a partir de residuos
La historia de ABCycle comenzó a inicios de 2023, cuando tres profesionales coincidieron en un diplomado de innovación en la Universidad Católica. Entre ellos estaba María José Alfaro Castro, quien pronto asumiría el liderazgo del emprendimiento. La oportunidad estaba en un residuo poco valorado: el orujo de uva, subproducto de la industria vitivinícola. Lo que para muchos era un descarte, para ellos se transformó en el punto de partida de un modelo de economía circular basado en ciencia y tecnología.
“Vimos un dolor tremendo en la pérdida del orujo y entendimos que ahí había un potencial enorme. Decidimos apostar por transformarlo en ingredientes de alto valor, partiendo por la industria cosmética”, explica Alfaro.
El camino no ha estado exento de desafíos. Al principio, ABCycle debió validar rápidamente distintas posibilidades comerciales —desde lo alimenticio hasta lo cosmético— antes de enfocarse en un segmento claro. Hoy, la apuesta da frutos: el extracto que desarrollaron es doce veces más concentrado en antioxidantes que el maqui, con propiedades fotoprotectoras, antienvejecimiento, antiinflamatorias y antimicrobianas.
Los hitos se acumulan. La empresa levantó más de $42 millones en fondos CORFO, alcanzó sus primeras ventas y firmó acuerdos estratégicos con viñas de renombre como Concha y Toro y Emiliana, que les proveen materia prima de la más alta calidad. Además, fueron contactados por una empresa francesa interesada en sus desarrollos, y un cliente chileno prepara el lanzamiento de la primera línea nacional de cosmética avanzada elaborada con su tecnología.
Para Alfaro, lo más desafiante ha sido avanzar a la velocidad que exige el mercado y, al mismo tiempo, sostener un crecimiento personal. “Lo más importante ha sido entender que en poco tiempo hemos logrado mucho y que la ayuda de otros ha sido fundamental. El directorio y la comunidad nos han permitido ver lo que a veces no alcanzamos a notar en la operación diaria”, reflexiona.
Desde la región de Valparaíso, la fundadora de ABCycle defiende con fuerza la idea de emprender desde territorios distintos a la capital. Su experiencia demuestra que no es necesario trasladarse a Santiago para crecer. Ha tejido redes con universidades locales, centros de investigación y programas como el Desarrollo de Ecosistemas de Emprendimiento Impulsado por la Innovación (DEEII), impulsado por CORFO, ejecutado por Quintil Valley y coejecutado por EIVA, y el programa Protagonistas del Futuro de EIVA, que reconoce a líderes innovadores con arraigo regional.
“Creo firmemente que sí se puede emprender desde la región de Valparaíso hacia el mundo. Aquí hay talento, redes y colaboración. Nuestro compromiso es seguir demostrando que la innovación territorial tiene un valor inmenso”, asegura Alfaro.
Hoy, el futuro inmediato de ABCycle pasa por escalar la producción y consolidar alianzas comerciales que aseguren la sostenibilidad del negocio. En el mediano plazo, la meta es aún más ambiciosa: paquetizar la tecnología para que cualquier viña en el mundo pueda aplicar su modelo de revalorización.
Con apenas dos años de trayectoria, ABCycle ya abre camino en la industria de la cosmética sustentable, mostrando que la ciencia y la innovación regional pueden transformar residuos en oportunidades de alto impacto.